Calabazas a crochet: cómo tejer una decoración otoñal paso a paso
- Patricia
- 30 de septiembre de 2026
Hay algo que tiene el otoño que nos invita a sacar los ovillos, preparar una bebida calentita y empezar a pensar en todos esos proyectos que queremos tejer antes de que llegue el frío. Y si hay un símbolo que no puede faltar en esta época del año, ese es la calabaza. 🍂
Las vemos en todas partes cuando llega septiembre: en los escaparates, en la decoración de casa, en los centros de mesa… Así que, ¿por qué no hacer nuestra propia versión con hilo y ganchillo?
Las calabazas a crochet son un proyecto ideal para dar la bienvenida al otoño, decorar cualquier rincón de casa y aprovechar esos ovillos que tenemos guardados esperando su momento de gloria. Además, puedes personalizarlas con los colores, tamaños y acabados que más te gusten.
Y lo mejor es que no necesitas ser una experta para tejerlas. En este artículo vamos a preparar una calabaza a crochet paso a paso, con un patrón sencillo que puedes adaptar a tu gusto y al hilo que tengas por casa.
Materiales para tejer una calabaza a crochet
Para hacer una calabaza pequeña, necesitarás:
Hilo o lana en color naranja, teja o mostaza.
Un poco de hilo marrón o verde para el tallo.
Un ganchillo adecuado al grosor del hilo.
Relleno de fibra sintética.
Aguja lanera.
Tijeras.
💡 Consejo: si quieres una calabaza más rústica, prueba con un hilo de algodón. Si prefieres un acabado más mullido, una lana suave puede quedar genial.
Cómo hacer una calabaza a crochet paso a paso
Vamos a tejer una pieza rectangular y después la cerraremos para darle forma de calabaza. Para conseguir el efecto de los gajos, trabajaremos los puntos bajos por la hebra trasera.
Paso 1. Teje el rectángulo
Haz una cadeneta de unas 21 cadenas.
Teje una fila de puntos bajos.
Haz una cadena de subida, gira la labor y teje puntos bajos por la hebra trasera.
Repite hasta conseguir un rectángulo cuya altura sea aproximadamente la mitad de su largo.
Si quieres una calabaza más grande, aumenta el número de cadenas y de filas.
Paso 2. Une los extremos
Dobla el rectángulo por la mitad, enfrentando los lados cortos.
Con la aguja lanera, cose ambos extremos para formar un cilindro.
Paso 3. Cierra la base
Pasa una hebra de hilo por uno de los extremos del cilindro, atravesando los puntos del borde. Tira de ella para fruncir y cerrar la abertura.
Asegura bien el cierre con varios puntos y esconde el hilo.
Paso 4. Rellena la calabaza
Introduce el relleno de fibra sintética hasta conseguir el volumen que te guste.
No la rellenes demasiado: un poco de flexibilidad te ayudará a darle la forma redondeada.
Paso 5. Cierra la parte superior
Repite el fruncido en el extremo superior, pero antes de cerrar del todo, comprueba que el relleno está bien distribuido.
Tira del hilo para cerrar la abertura y asegura el cierre.
Paso 6. Marca los gajos
Con una hebra larga del mismo color, atraviesa el centro de la calabaza de arriba abajo, rodeando el exterior y tensando ligeramente para marcar los gajos.
Repite varias veces, distribuyendo las vueltas de forma uniforme.
Este paso es el que le dará a tu calabaza esa forma tan característica.
Paso 7. Teje el tallo
Con hilo marrón o verde, teje una pequeña pieza cilíndrica o una cadeneta gruesa doblada sobre sí misma.
Cósela en la parte superior de la calabaza y remata los hilos.
¡Y ya tienes tu calabaza a crochet terminada!
Cómo decorar tu casa con calabazas de crochet
Las calabazas tejidas quedan especialmente bonitas cuando se combinan varias de distintos tamaños y colores.
Puedes colocarlas en una cesta de fibras naturales, decorar una estantería o utilizarlas como parte de un centro de mesa otoñal. También quedan genial junto a hojas secas, velas decorativas y otros detalles hechos a mano.
Lo mejor es que puedes reutilizarlas cada otoño y ampliar tu colección poco a poco, añadiendo nuevos colores o tamaños.
Una decoración otoñal hecha por ti
Tejer calabazas a crochet es una forma sencilla de dar la bienvenida al otoño y aprovechar los materiales que tienes por casa. Con un patrón básico y unos cuantos remates, puedes conseguir una decoración personalizada que encaje con tu estilo.
Y ahora que ya sabes cómo hacerlas, solo queda elegir los colores, preparar el ganchillo y ponerse manos a la obra.
Porque si hay algo que nos gusta en esta época del año, además de sacar los ovillos, es llenar la casa de pequeños proyectos hechos con nuestras propias manos.