Crochet filet: qué es y cómo hacer esta técnica de crochet calado
- Patricia
- 20 de agosto de 2026
Si últimamente te has encontrado con prendas de crochet llenas de dibujos, flores, letras o pequeños motivos geométricos y has pensado «¿pero esto cómo se hace?», tenemos que hablar del crochet filet.
A simple vista puede parecer una técnica complicada, de esas que miras en Pinterest y piensas que mejor seguir con tu proyecto de siempre. Pero nada más lejos de la realidad. El crochet filet se basa principalmente en puntos altos y cadenetas, y su secreto está más en aprender a leer la cuadrícula que en hacer puntos imposibles.
Además, está viviendo un pequeño revival. La técnica clásica del punto de red vuelve a aparecer en prendas, accesorios y decoración, con diseños que van desde los motivos tradicionales hasta dibujos mucho más modernos.
Así que prepara el ganchillo, porque vamos a descubrir qué es el crochet filet, cómo se hace y por qué puede convertirse en tu próxima obsesión tejeril.
¿Qué es exactamente el crochet filet?
El crochet filet, también conocido como punto de red o malla, es una técnica de crochet que crea una especie de cuadrícula formada por espacios abiertos y espacios cerrados.
Y aquí está toda la gracia.
Imagina una hoja de papel cuadriculado. En algunas casillas no dibujas nada y en otras coloreas el cuadradito. Pues en el crochet filet hacemos prácticamente lo mismo, pero con hilo y ganchillo.
Los espacios vacíos crean el calado y los espacios rellenos forman el dibujo. Combinándolos puedes crear flores, corazones, letras, animales, formas geométricas e incluso palabras completas.
Lo mejor es que no necesitas dominar veinte puntos diferentes para empezar. La técnica básica se construye principalmente con cadenetas y puntos altos.
Vamos, que parece mucho más complicado de lo que realmente es.
La clave del crochet filet: las casillas
Antes de coger el ganchillo, hay algo que tienes que entender: cada cuadradito de la cuadrícula representa una parte de tu tejido. Tenemos dos tipos principales:
1. Cuadrado vacío
Es el que crea el típico efecto de red.
En una versión básica se forma con:
1 punto alto + 2 cadenetas + 1 punto alto.
Al repetir esta estructura vamos creando los huecos que forman la malla.
2. Cuadrado lleno
Aquí desaparece el hueco y lo sustituimos por puntos altos para rellenar esa casilla.
Una forma habitual de hacerlo es trabajar 4 puntos altos para completar el bloque.
Y así de sencillo empieza a aparecer el dibujo.
Una casilla vacía por aquí, otra llena por allá… y de repente resulta que aquello que parecía una colección de cuadraditos sin sentido empieza a convertirse en una flor, una letra o un motivo.
¿Cómo se hace el crochet filet?
La técnica básica no tiene demasiado misterio, pero hay que prestar atención al patrón.
Lo primero es elegir el diseño que quieres realizar. Normalmente encontrarás el motivo representado en una cuadrícula, donde los cuadrados vacíos y rellenos indican qué debes tejer en cada parte.
1. Prepara tu hilo y tu ganchillo
Para empezar, lo más cómodo es utilizar un algodón que tenga buena definición del punto. Así podrás ver perfectamente las cadenetas y los puntos altos y será mucho más fácil comprobar si las casillas están quedando uniformes.
Si estás aprendiendo, tampoco te recomiendo empezar con un hilo demasiado fino. Bastante tenemos ya con contar cuadritos como para necesitar una lupa. 😜
2. Haz la cadeneta de base
La cantidad de cadenetas dependerá del número de casillas que tenga tu diseño y de la estructura concreta del patrón.
En el filet tradicional, cada casilla se construye a partir de una secuencia regular, por lo que es importante respetar las indicaciones del gráfico en lugar de improvisar el número de cadenas.
3. Empieza a construir la cuadrícula
A partir de la primera fila irás alternando los cuadrados abiertos y cerrados según indique tu gráfico.
Los cuadrados vacíos crean la parte calada y los llenos van dibujando el motivo.
4. Sigue el gráfico fila a fila
Los gráficos de crochet filet suelen leerse de abajo hacia arriba, alternando el sentido de lectura en cada fila. Por ejemplo, una fila puede leerse de derecha a izquierda y la siguiente de izquierda a derecha.
Mi consejo: marca cada fila cuando la termines.
Parece una tontería, pero evita ese maravilloso momento de: «¿Por dónde iba? ¿Esta era la fila 17 o la 18?»
Y sí, nos ha pasado a todas.
El secreto para que quede bonito: la tensión
Aquí tenemos uno de los puntos más importantes.
Para que los cuadrados sean regulares, necesitas mantener una tensión lo más constante posible. Si haces las cadenetas demasiado apretadas y después los puntos altos mucho más flojos, la cuadrícula puede deformarse y el dibujo perderá definición.
Por eso merece la pena hacer una pequeña muestra antes de lanzarte al proyecto definitivo.
Además, te permitirá comprobar algo fundamental: cómo queda realmente el hilo con tu forma de tejer.
Porque sí, dos personas pueden utilizar exactamente el mismo hilo y el mismo ganchillo y conseguir muestras bastante diferentes. El crochet tiene estas cosas.
El crochet filet vuelve con muchas ganas
Quizá lo hayas visto en las labores de nuestras madres o abuelas, pero el crochet filet está demostrando que lo clásico puede volver con una imagen completamente nueva.
La misma técnica que durante años se utilizó para crear delicados tapetes y cortinas ahora aparece en tops, bolsos, bandanas, paneles decorativos y diseños con mensajes. Y precisamente esa mezcla entre tradición y diseños actuales es parte de su encanto.
Así que si tenías un ovillo esperando su momento en tu cesta de proyectos, quizá ya tengas una idea para darle salida.
Un poco de hilo, un ganchillo, una cuadrícula y ganas de probar algo nuevo.
Y cuidado, porque empiezas haciendo un cuadradito «solo para probar» y cuando te quieres dar cuenta ya estás pensando qué dibujo vas a hacer para el siguiente.