Bordes para mantas a crochet paso a paso: 3 ideas fáciles para un acabado perfecto
Bordes para mantas a crochet paso a paso: 3 ideas fáciles para un acabado perfecto Patricia 29 de abril de 2026 Terminas una manta a crochet, la miras y sientes que le falta algo. No sabes muy bien qué es, pero lo notas. Y la mayoría de las veces, la respuesta está en algo tan sencillo como el borde. Los bordes para mantas a crochet no son solo un remate: son lo que hace que una manta pase de “está bien” a “queda preciosa”. Definen el acabado, ayudan a que todo se vea más uniforme y, además, pueden darle justo el estilo que buscas. Si no sabes por dónde empezar, aquí tienes varias ideas de bordes para mantas a crochet paso a paso, fáciles de hacer y que funcionan muy bien en la mayoría de proyectos. ¿Por qué el borde marca tanto la diferencia? Puede parecer un detalle pequeño, pero no lo es. El borde es lo que enmarca la manta. Es lo primero que se ve y lo que da sensación de acabado. Incluso puede ayudar a corregir pequeñas irregularidades que hayan quedado en el tejido. Un buen borde puede: Hacer que una manta sencilla se vea más especial Suavizar un diseño que ha quedado demasiado rígido Dar coherencia a todo el proyecto Y lo mejor es que no necesitas complicarte para conseguirlo. ¿Qué tener en cuenta antes de elegir un borde? Antes de lanzarte a hacer cualquier borde, merece la pena pararse un momento y pensar en la manta que tienes entre manos. Si la manta ya tiene mucho dibujo.Lo mejor suele ser un borde sencillo que no compita con el diseño. Si la manta es lisa o muy básica.Aquí puedes jugar más y añadir un borde con textura o más decorativo. Si los bordes han quedado irregulares.Empieza siempre con una vuelta de punto bajo para nivelar antes de añadir el borde. Elegir bien el borde no es solo cuestión de gusto, también es cuestión de equilibrio. Borde sencillo a punto bajo: el básico que siempre funciona Este es el borde que nunca falla. Si no sabes qué hacer, empieza por aquí. Es un borde limpio, fácil y perfecto para cualquier tipo de manta. Además, es ideal si quieres igualar bordes que han quedado un poco irregulares. Cómo hacerlo Empieza en cualquier esquina de la manta. Haz 1 cadeneta para subir. Trabaja 1 punto bajo en cada punto alrededor. 👉 En los laterales, donde no hay puntos claros, reparte los puntos de forma uniforme. En cada esquina, haz 3 puntos bajos en el mismo punto para que no se curve. Cierra la vuelta con punto enano. Si quieres un acabado más marcado, puedes hacer una segunda vuelta igual. Borde con punto puff: textura que se nota Si quieres un borde con más presencia, el punto puff es una muy buena opción. Aporta volumen y textura, y hace que el borde destaque más sin necesidad de complicar el resto de la manta. Este tipo de borde funciona muy bien cuando la manta es bastante lisa, quieres añadir un detalle más moderno o te apetece probar algo diferente. Eso sí, es importante no apretar demasiado el hilo para que el punto puff quede esponjoso y bonito. Base Empieza con una vuelta de punto bajo alrededor. Cómo hacer el punto puff En el mismo punto: Haz lazada, introduce ganchillo, saca hebra Repite esto 3–4 veces Tendrás varias hebras en el ganchillo. Haz lazada y cierra todas juntas. Haz 1 cadeneta para fijar el punto. Cómo formar el borde Salta 1 punto En el siguiente, haz 1 punto puff Salta 1 punto Repite Esquinas En las esquinas: Haz 2 puntos puff en el mismo punto + 1 cadeneta entre ellos 👉 Así evitas que se curve y el borde queda más equilibrado. Borde con ondas: un acabado más decorativo Si te apetece darle un aire más dulce o decorativo a tu manta, el borde con ondas (o tipo concha) es una opción preciosa. Este tipo de borde crea un efecto redondeado que queda especialmente bien en mantas infantiles, proyectos suaves o de colores claros y diseños sencillos que necesitan un poco más de vida. Se basa en combinar varios puntos altos en el mismo punto para formar esas pequeñas ondas. ¡Lo importante aquí es mantener un ritmo regular para que el borde quede equilibrado y no se deforme! Base necesaria Haz primero una vuelta de punto bajo alrededor de la manta. Cómo hacer las ondas Trabaja en múltiplos de puntos (no hace falta que sea exacto, puedes ajustar al final): Saltar 1 punto En el siguiente punto, hacer: 5 puntos altos en el mismo punto Saltar 1 punto Hacer 1 punto bajo en el siguiente 👉 Repite la secuencia:(5 puntos altos en un punto + punto bajo) Esquinas En las esquinas puedes: Hacer una concha (5 puntos altos) + 1 cadeneta + otra concha👉 Así queda más redondeado 💡 Si ves que se ondula demasiado, reduce a 4 puntos altos. Los bordes para mantas a crochet son ese detalle que muchas veces dejamos para el final… y que acaba marcando toda la diferencia. No hace falta complicarse ni usar puntos muy avanzados. Con algo sencillo, bien hecho y bien elegido, puedes transformar completamente el resultado. Así que la próxima vez que termines una manta, no lo dejes ahí. Dedícale un poco de tiempo al borde. Tu manta (y tú) lo vais a notar. ¿Te ha gustado este artículo? ¡Compártelo!











